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sábado, 22 de febrero de 2014

Ocasiones perdidas, ocasiones futuras: Derechos humanos, Empresas y Seguridad Alimentaria

 La integración de derechos humanos en las políticas de desarrollo y las acciones para asegurar el derecho a una alimentación adecuada en la región del Sahel es aún una asignatura pendiente para todos los actores responsables: los Estados, el sector privado y la sociedad civil. El equipo de investigación del proyecto Sarao de Oxfam Intermon viajó a Burkina Faso entre los días 8 y 16 de febrero para obtener información en relación a la seguridad alimentaria y posibles alternativas para lograr mayores avances. Uno de los estudios que forman parte de la investigación se refiere al papel del sector empresarial y el marco normativo existente. La Nueva Alianza (Nouvelle Alliance) es una de las iniciativas más recientes que resulta ilustrativa a la hora de examinar las políticas públicas de los gobiernos receptores de ayuda al desarrollo y de los países donantes en el marco del G-8.

lunes, 9 de diciembre de 2013

La injusta y dañina desnutrición infantil


Mientras que el mundo ha ido experimentando año tras año turbulencias financieras, omnipresente a largo plazo, la malnutrición está erosionando lentamente las bases de la economía global y destruyendo el potencial intelectual de millones de niños. 

Esta crisis no es nueva. El progreso en la reducción de la desnutrición infantil ha sido relativamente lento en los últimos 20 años, a lo que sumamos una combinación de tendencias globales - el cambio climático, los precios volátiles de los alimentos, la incertidumbre económica y los cambios demográficos – que están poniendo en riesgo el mediano avance en esa la lucha contra la desnutrición. 

A finales de 2013, ya es demasiado tarde para hacer una diferencia en la última generación de niños que llegarán a cumplir los dos años de vida para 2015. Esa es la fecha límite para alcanzar los ocho Objetivos Desarrollo del Milenio, seis de los cuales dependen, en parte, de la lucha contra la desnutrición. 

Cada hora de cada día, 300 niños mueren a causa de la desnutrición. Ésta es una causa subyacente de más de un tercio de las muertes de los niños en el mundo - 2,6 millones cada año-.


Incluso para aquellos niños que sobreviven, la desnutrición a largo plazo provoca devastadores e irreversibles daños en su salud. La falta de alimentos nutritivos, junto con infecciones y enfermedades, provoca que sus cuerpos y cerebros no se desarrollen correctamente. Al menos 170 millones de niños se ven afectados por el retraso de crecimiento. Esto significa que muchos niños, no sólo presentan baja estatura para su edad sino que también son propensos a inscribirse en la escuela más tarde, con un desenvolvimiento académico inferior. Por ejemplo, la deficiencia de yodo, un tipo de desnutrición causada por la falta de nutrientes específicos, afecta a un tercio de los escolares en los países en desarrollo y se asocia con una pérdida de 10 a 15 puntos de coeficiente intelectual. Gran parte de este daño ocurre durante el embarazo y los dos primeros años de vida del niño. Uno de cada cuatro niños y niñas menores de 5 años en todo el mundo sufre de retraso en el crecimiento debido a la desnutrición crónica en las etapas cruciales del crecimiento. Alrededor del 80% de los niños y niñas con retraso en el crecimiento del mundo viven únicamente en 14 países.

La desnutrición puede disminuir también la productividad – las estadísticas demuestran que los niños que han sufrido retraso de crecimiento ganarán un promedio de un 20% menos cuando se conviertan en adultos-. Si las tendencias actuales continúan, la vida de más de 450 millones de niños en todo el mundo estará afectada por el retraso en el crecimiento en los próximos 15 años. 

La malnutrición no solo afecta negativamente el futuro de los individuos, sino también de las Naciones. Estimaciones recientes sugieren que hasta un 11% del producto nacional bruto (PNB) de África y Asia se pierde cada año por los efectos de la falta de una buena alimentación. Para acabar con la pobreza extrema y promover la prosperidad compartida, el mundo debe comprometerse a poner fin al retraso del crecimiento infantil provocado por la nutrición inadecuada.

Hay suficientes recursos en el planeta ahora mismo para alimentar y cuidar al mundo entero

Siempre podemos encontrar a alguien a quien ayudar: ancianos, enfermos, niños, gente con un sueño. Todo el mundo necesita ayuda en uno u otro momento.

Pero estamos demasiado ocupados y demasiado distraídos con nuestros quehaceres mundanos, con nuestro próximo destino, con nuestros problemas pasados. Pensamos que no tenemos tiempo para ayudar a otra persona.

En medio del caos hemos perdido el contacto con los tesoros y premios que recibimos por ayudar a los otros. Con nuestras prisas hemos perdido la oportunidad de que una sensación intensa llegue a nosotros, una sensación que reciben como regalo todos aquellos que ayudan a los otros incondicionalmente.

Puede que ganes mucho dinero y que viajes a lugares lejanos o charles con gente famosa, pero la sensación que recibes al ayudar a otra persona que de verdad lo necesita no tiene igual. Sin embargo, te esquivará hasta que te detengas y muestres tu disponibilidad. Entonces, aparecerá alguien que necesite algo que sólo tú puedes darle y ocurrirán dos cosas: ellos recibirán ayuda, tú recibirás el amor que nace de amar, el regalo que nace de regalar, y la cosecha que nace de sembrar las semillas de la amabilidad.