Las nuevas tecnologías orientadas a la comunicación masiva y la aparición de las redes sociales han cambiado el mundo como lo conocíamos hace 20 años. En un corto periodo de tiempo los antiguos usuarios pasivos nos hemos convertido en personas con la capacidad de generar nuestra propia información, somos capaces de generar contenido y participamos de la creación de la cultura global saltándonos las restricciones del espacio y el tiempo. Parece ciencia ficción, pero es bastante normal tener amigos y amigas en facebook de cualquier continente y poder colaborar con ellos sin problemas y también es normal participar en un hilo de un foro que se abrió en 2012 pero que puede seguir activo.

El foco ha cambiado en todos los aspectos y ahora el poder de decisión está más que nunca en manos de las personas que usan estos servicios. Por todo esto se considera que el espacio virtual abierto es más democrático que el mundo real en sí mismo. Sin embargo también se generan desigualdades en este terreno, concretamente entre los ciudadanos conectados y los desconectados. Los elementos igualitarios de internet son aplicables sólo a los conectados y aumentarán las desigualdades respecto al resto. Teniendo en cuenta que la mayoría de los ordenadores conectados a internet se encuentran en Europa y Norteamérica o que en Tokio hay más lineas de internet que África del Oeste, entenderemos hasta qué punto la tecnología puede constituir una exclusión para los habitantes de los países más pobres.
Por eso las tecnologías en sí mismas no constituyen una solución, sino que son una herramienta que nos da unas capacidades que difícilmente podríamos tener de otra forma. Si nos centramos en África, podemos decir que en los últimos años muchos países de este continente se han posicionado por las nuevas tecnologías y hay un tejido empresarial incipiente dentro del sector de las TIC que están abordando los problemas y las realidades con las que viven desde una perspectiva de innovación.
Este es el caso de Ushahidi (www.ushahidi.com), una empresa del sector de las TIC basada en Nairobi, Kenia, desde donde realizan sus proyectos. Entre otros el que me gustaría destacar aquí es el BRCK (www.brck.com). Un dispositivo en forma de ladrillo pensado para conectarse a las redes 3G y compartir la conexión mediante una red wifi y con una batería que lo hace funcionar durante 8 horas. Esta fue la respuesta de esta empresa a los constantes corte de luz que sufrían en Nairobi. Ha sido tan innovador y pertinente que les invitaron a dar una charla en un TED. Os recomiendo que no os perdáis el video.
Enlace al TED TALKS: